Mediqué a mis tres hijos. En el cole van genial. Pero a las cuatro de la tarde dejaban de ser ellos
Concerta, Rubifen, Medikinet… El rebote de las 18:30, el comedor sin tocar, la cama a las once. Lo que añadí por las tardes sin quitarles la pastilla de la mañana.

Tengo tres hijos con TDAH. Pablo, 13. Lucas, 10. Sergio, 7.
Mediqué a los tres. Y no me arrepiento: pasamos de expulsiones y notas en la agenda cada semana a profes que me dicen que son «un placer tenerlos en clase».
Lo que no te cuenta nadie en la consulta es lo que pasa a las cuatro de la tarde.
El niño que vuelve del cole no es tu hijo
Pablo no comía en el comedor. Llegaba a casa muerto de hambre y de mal humor y se comía media barra de pan de pie en la cocina.
Lucas, mi niño más gracioso, el payaso de la familia, se convertía en otro en cuanto se le pasaba el efecto. Todos los días a la misma hora.
Y la noche. Agotados pero acelerados, mirando al techo a las once. Y levantarlos a las siete, otra batalla.

Conejillos de indias
Rubifen. Medikinet. Concerta. Elvanse. Cambios de dosis. Fines de semana de descanso. Melatonina para que se durmieran. La psiquiatra ya me hablaba de añadir otro.
Se lo conté a su pediatra: tenía tres niños concentrados, pero no eran los niños felices y juguetones que yo conocía.
Me miró y me dijo: «Es lo que hay».

«El cole se lleva la mejor versión de mis hijos. Y a mí me queda lo que sobra.»
Las tardes que la pastilla no cubre
La pastilla dura seis u ocho horas. Las justas para el cole. Después se acaba de golpe y llega el rebote: nervios, irritabilidad, cero hambre, cero sueño.
Y además el metilfenidato solo empuja una pieza: la dopamina. La serotonina, que es el humor, y el GABA, que es el freno, se quedan igual. Por eso aguantan sentados toda la clase de mates y se derrumban a las 18:30.
Lo que encontré
Buscaba algo para las horas que la pastilla no cubría. Las tardes. La cena. La hora de dormir. La parte del día que es mía.
Y encontré el azafrán. Actúa justo sobre las piezas que la pastilla deja sueltas: la serotonina y el GABA, además de la dopamina y la noradrenalina.
Hay un estudio de 2021 hecho exactamente con niños como los míos: niños que ya tomaban metilfenidato. Los que añadieron azafrán mejoraron más que los que solo tomaban la pastilla. Otro de 2019 lo comparó cara a cara con el metilfenidato: sin diferencias según padres y profesores.

Las Gominolas de azafrán de Nordian llevan extracto de azafrán affron® (desarrollado en España), GABA, L-teanina, pasiflora, magnesio y vitamina D.
- Sin estimulantes: no hay subidón ni bajón, así que no hay rebote.
- Sin hipérico, la planta que choca con la medicación. Y sin melatonina.
- La pastilla por la mañana, como siempre. La gominola por la tarde, al volver del cole. Sabe a frutos rojos: se creen que es una chuche.
La tarde que todo cambió
Primera semana: se dormían antes y se levantaban menos espesos.
Tercera semana: mi marido me llamó desde la cocina: «Ven, corre». Pablo estaba haciendo los deberes antes de que nadie se lo pidiera. Sergio, a su lado, dibujando tan tranquilo. Lucas, mirándolos.

Esa noche los tres se durmieron en diez minutos. Mi marido miró el reloj: «Son las diez. Tenemos la noche para nosotros». Eso no pasaba desde hacía años.
Pablo ha vuelto a merendar. Lucas vuelve a hacer el payaso en la cena. Sergio ya no mira el techo hasta las once.
Si tú también medicas
No te equivocaste. La medicación les ayuda en el cole y no tienes por qué quitarla.
Pero las tardes también son de tus hijos. Y tuyas.
Ahora tienen la oferta de vuelta al cole, con el plan para hermanos.
Para hermanos: la oferta de 5 bolsas

Plan para hermanos
5 bolsas, por 0,35 € al día: 5 meses para cada uno si son dos, o 10 meses si es uno.
Incluye GRATIS el «Diario de 8 semanas» para apuntar cómo cambian las tardes (9 €), la «Rutina de mañanas sin gritos» (12 €) y el «Kit para el cole» (19 €).
¿Solo un hijo? «Compra 2, llévate 3» son 6 meses con dos regalos.
Garantía Mañanas Tranquilas: 60 días. Si no ves el cambio en tu hijo, te devuelven el 100 % de tu dinero, aunque os hayáis acabado las bolsas. Y los regalos te los quedas.
No eres la única
Estos son mensajes reales que escribieron otras madres en foros:
«Lleva medicándose un año con Concerta y en el cole las cosas van mejor, pero en casa cada día peor, porque el efecto de la medicación se le ha pasado a las 7 de la tarde.»
«Se volvió apático, triste, no era él. Y se pasaba días sin comer, y siempre comió sin problemas.»
«Ya estoy cansada de tenerla de conejillo de indias. Probando medicamentos.»
Mis hijos siguen teniendo días difíciles. Son niños.
Pero ahora, cuando vuelven del cole, vuelven ellos.
